
La Municipalidad finalizó una nueva etapa de puesta en valor en la administración, la capilla y el perímetro del Cementerio Municipal, con mano de obra propia. La próxima será en el interior, donde hay monumentos a los doctores Mir, Brenan y Ruiz. La Municipalidad de Magdalena finalizó una nueva etapa de puesta en valor en el Cementerio Municipal, con trabajos en el sector de administración, en la capilla y en el perímetro.
Según se informó, la obra incluyó pintura de la fachada, iluminación y puesta en valor del espacio, y se realizó con mano de obra 100% municipal. La intervención forma parte de un proceso que comenzó en 2025, durante la gestión del intendente Lisandro Hourcade. La próxima etapa alcanzará el interior del predio. Desde el Municipio indicaron que allí se buscará preservar los pasillos y el valor histórico del lugar.
El anuncio oficial se presentó bajo la consigna de “cuidar los lugares donde vive nuestra memoria”. Para el Municipio, la obra “expresa nuestro respeto por quienes nos precedieron y nuestro compromiso con quienes hoy los recuerdan”. Un lugar con historia El cementerio está en la calle Gendarmería Nacional, entre San Martín y 25 de Mayo, a unas diez cuadras de la plaza San Martín.
Según la tesis de maestría de Angélica Uvietta (UNLP, 2015), que estudió su patrimonio cultural entre 1860 y 1940, se construyó entre 1854 y 1860, según los planos de mensura de Jaime Arrufó (1854) y Pedro Benoit (1860). Esa investigación registra además una ampliación en julio de 1863, anotada en las actas del Cuerpo Deliberante.
Surgió en el marco del movimiento higienista, que prohibió los entierros en templos por razones sanitarias. Antes, las inhumaciones se hacían en la iglesia o en el camposanto contiguo a la primitiva capilla, de 1776. El registro más antiguo conservado es un libro de actas de inhumaciones de 1896.
En mayo de 2025 fue restaurado y se firmó un convenio con Family Search para digitalizar los archivos del cementerio, según informaron medios locales. Quiénes tienen su lugar allí La reseña histórica del Partido consultada por DATA y la tesis de Uvietta mencionan tres médicos con monumento en el cementerio: Dr. Antonio Mir (1858-1910), médico catalán graduado en Barcelona en 1881. Se instaló en Atalaya y luego en Magdalena.

