
Las mordeduras, las caídas de ciclistas y motociclistas y los riesgos para quienes se desplazan a pie por la presencia de perros sueltos volvieron al debate del Concejo Deliberante de Magdalena. Frente a una problemática persistente, el cuerpo pidió por unanimidad reactivar la mesa de tenencia responsable para coordinar acciones de prevención, cuidado animal y concientización con profesionales, organizaciones y vecinos.
La convivencia con perros que circulan sin supervisión plantea dificultades cotidianas en las calles, plazas y otros espacios públicos del distrito. Durante el tratamiento del expediente 151/26, los concejales expusieron situaciones de riesgo y coincidieron en la necesidad de sostener un trabajo conjunto, aunque expresaron diferencias sobre las responsabilidades del Estado y el alcance de las acciones desarrolladas hasta ahora.
La problemática no se limita a los animales sin dueño. También alcanza a los perros que tienen tutores, pero permanecen sueltos en el espacio público sin supervisión. La falta de control y de una responsabilidad claramente asumida sobre su cuidado puede derivar en conflictos vecinales, denuncias policiales y diligencias que demandan tiempo y recursos estatales.
Son intervenciones que podrían evitarse con una tenencia responsable y que restan capacidad para atender otras necesidades de la comunidad. El pedido aprobado apunta a recuperar un ámbito de trabajo entre las áreas municipales, el Concejo, las organizaciones proteccionistas, los profesionales y los vecinos.
Los despachos de las comisiones de Salud y Legislación destacaron que las acciones aisladas resultan insuficientes y propusieron coordinar medidas de vacunación, castración, identificación, adopción responsable y prevención del abandono y la reproducción no planificada. Juan Ihidoy, de EPA, explicó que la propuesta recogía inquietudes de vecinos y profesionales que se acercaron a consultar por la falta de convocatoria.
Recordó que en marzo habían participado de una reunión en la que surgieron aportes de distintos ámbitos, incluidos el veterinario y el educativo, pero sostuvo que ese intercambio no tuvo continuidad. “Lamentablemente esas ideas no pudieron seguir desarrollándose porque las reuniones dejaron de realizarse”, señaló.

